¿Hay que prepararse para la Computación Cuántica?

El algoritmo del temple cuántico es muy apropiado para problemas de aprendizaje automático, lo cual hace que en los ordenadores que lo implementen sean extremadamente útiles, aunque lo único que puedan hacer sea ejecutar ese único algoritmo.

Si se pueden desarrollar sistemas que, por ejemplo, sean capaces de transcribir conversaciones o identificar objetos en imágenes y se puedan “traducir” para entrenarlos en ordenadores cuánticos, los resultados podrían ser órdenes de magnitud mejores que los ya existentes.

El mismo algoritmo también se podría usar para encontrar soluciones a problemas en medicina o química, como encontrar los métodos óptimos de tratamiento para un paciente o estudiar las posibles estructuras de moléculas complejas.

También servirían como buscadores supe rápidos

El principal problema al que se enfrenta la computación cuántica es construir los ordenadores. Comparado con un ordenador normal, un ordenador cuántico es una máquina extremadamente compleja: funcionan a una temperatura cercana al cero absoluto (-273 ºC).

De momento, parece que la computación cuántica se va a limitar a empresas grandes que puedan aplicarla a problemas complejos y costosos computacionalmente, un poco de forma similar a los inicios de la computación clásica.

Probablemente cada vez habrá ordenadores cuánticos más potentes, llegando a lo que Google decía sobre la supremacía cuántica a partir de la cual los ordenadores cuánticos podrían resolver problemas para los que ni el super computador más grande pueda ejecutar.

Empresas como Google, Microsoft o IBM podrían usar los ordenadores cuánticos para entrenar de manera más eficiente sistemas de aprendizaje automático, o para fines científicos simulando proteínas o sistemas cuánticos. En cualquiera de los casos, serán avances que no probablemente no notaremos mucho como usuarios más allá de la nota de prensa de turno.

Y más a largo plazo, ¿qué podemos esperar?

A priori y con los materiales que se están construyendo ahora mismo los ordenadores cuánticos, no parece que la miniaturización sea demasiado factible. Pero ya hay investigaciones sobre nuevos materiales que podrían servir para crear ordenadores cuánticos más accesibles. Quién sabe si de aquí a cincuenta años podamos comprar “CPUs cuánticas” para mejorar la velocidad de nuestros ordenadores.

Sobre Edwin Urbina 15 Artículos
Publicista, fundador y editor de La Revista Digital "La Cúspide". Un medio donde te enteras de todo, leyendo poco.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*